
Este poema va dedicado a todas las personas mayores, esas que están solas, viven solas, abandonadas, como si su vida ya no fuera nada, como si estuvieran en la antesala del cielo. A esas que sus familias abandonan porque ya nada les pueden dar, ya no sirven, a esas que se dejan en el olvido. A esas que ya nadie recuerda lo que fueron, lo que hicieron. En Sant Jordi, fiesta grande en Catalunya este año quieren dedicarle una rosa a todas aquellas personas que viven solas, que están solas. “Roses contra l’oblit” ( Rosas contra el olvido), una idea humana, sensible con las personas mayores. Yo a mi manera quiero aportar esa rosa, para mi la rosa es la poesía, así que les dedico esta que escribí dedicada a las personas mayores.
Tu cuerpo entrando en el invierno
Tú cuerpo entrado en oscuro invierno,
tú cara dejando el ventoso otoño
tus manos caminos y ríos recorridos,
tus cabellos, tonos plateados al viento,
tú, solo tú, como era en antaño.
Mujer de piel, dulce, fresa y tersa,
tu mujer que vivía sin prisa,
sentada en ese rincón improvisa,
un hogar que fue corazón, desazón, emoción,
ahora tan solo persiste la soledad.
En tú mirada perdida,
siento que no te queda nada,
lloras, sin llorar, querida, amada,
escapando de tus penas,
olvidando tus viejas heridas,
marcadas en cada surco de tu piel,
tu rostro saluda a este cruel invierno,
tus manos cansadas, rezan en silencio,
tus cabellos revueltos al viento
de ti día a día se van despidiendo,
día a día de ese absurdo sufrimiento
se van poco a poco despidiendo.
Mujer que muere con prisa, sin brisa,
callada, pensativa, menuda,
te vas dejando huella, sendas
perpetuas, cicatriz imborrable
para mi amada y querida
mujer entrañable, eterna e inolvidable.

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Gracias David ya estoy registrada en vuestra pagina. Un saludo y muchas gracias por leerme.
Me alegro tanto que hayan personas en el mundo que escriban de esa manera, con tanta dulzura, y sentimiento, que solo puedo hacer una cosa, dar las gracias, un saludo.
Muchas gracias Yolanda por tu comentario. Me siento orgullosa de que a algunas personas les guste lo que escribo. Un beso
Marian
No pude evitar acordarme de mi madre, al leer tu poema precioso. Mujer tierna y dulce como la describes, que poco a poco se fue despidiendo y que dejo tras de si su huella indeleble grabada en mi alma!
Gracias amiga, creo que si es un bello poema escrito con todo mi corazón.
Me gusto un montón el poema, y veo que mucha gente se puede ver identificada.