La cama -Relato dedicatoria-

La cama (un objeto maltratado).

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Menos mal que se ha levantado, por que he pasado una nochecita que para que..

Además de que me paso años en un cuarto mísero, sola en un rincón para no molestar.

¡Claro el armario es muy importante, guarda tus prendas íntimas, las esconde! , y yo lo único que hago es hacerte soñar, y que al día siguiente te despiertes relajado.

Llevo diecisiete años, en el mismo sitió, media parte de mi vida a oscuras y la otra a penumbra. Claro de noche bajan las persianas, pero, si es de noche y está oscuro no se para que las bajan. No los entenderé nunca, y no me han dejado ver la luna jamás, se que es redonda a veces, que está llena, debe ser que está gorda, porque he oído comentarios de ella:

-cariño hoy hay luna llena, cariño hoy la luna está menguando, no sé, pero, este mundo se está volviendo loco, hemos llegado hasta el extremo de que hasta la luna hace régimen.

Lo que más me gusta es por la mañana, adoro esa hora en que todos dejan de aplastarme y se van de la casa, dejando las ventanas abiertas para que se ventile las habitaciones, entonces noto ese aire fresco, esa sensación de alivio, la luz de ese sol radiante, o las gotas de agua de esos días de lluvia. Aunque tengo que reconocer que lo que me fastidia más es que en invierno me desnudan toda y ala!! Toda la mañana con un frió que se me clava en las patas y en mis huesos, entrando por la ventana, hasta que no llegan a mediodía, en verano aún lo agradezco, pero en invierno tiemblo, al menos me podrían dejar la sabanita de abajo.

Pero lo que más odio, y creo que es una falta de respeto, es cuando llegan los niños, o ¡que bárbaros! te pisan, saltan, te destrozan la columna y encima se ríen, si, se ríen a carcajadas, como si machacarme fuera una cosa tan graciosa. Los padres la única advertencia que les hacen es que se quiten los zapatos, menos mal, porque no podría aguantar que me dejaran esos restos inmundos que se han adherido a las suelas de sus zapatos. A saber donde han pisado, porque estos mequetrefes no miran cuando juegan en la calle, no se dan cuenta lo que pisan, ¿para que?, ya está mi mamá que me limpiara.

Lo mejor que tengo es que soy como un cura, oigo las confesiones, escucho lo que susurran cuando están deprimidos, pero soy una tumba, si contará los secretos que llevo guardando durante todos estos años, las lagrimas que me han besado muchas noches, los sueños rotos, yo quería decirle algo, quería darle una señal para que supiera que la estaba escuchando. Creo que soy la única que escucha en está casa, porque cada día se están volviendo más egoístas, que si el fútbol, la película, no hay forma de tener una buena conversación, aunque yo escucho siempre, es lo único que hago, algunas de ellas detestables, otras en cambio me estremecen. Tengo la ventaja de que soy la primera en enterarme y eso ya es un privilegio.

Justina está cansada, el trabajo, la casa, los hijos, el marido, es mucho para ella, nadie se da cuenta de lo que hace, yo ya les daría, son todos unos egoístas. Ya se darán cuenta algún día de lo que es ser madre, esposa, medico, secretaria, fontanera y todos los oficios que se necesitan para llevar la casa. Auque he notado que lleva dos noches que no duerme bien, yo intento ser acogedora, cómoda, darle el calor que necesita, creo que es inútil, siento sus lagrimas rozándome, y eso no es bueno me duele más que el peso que soporto cada noche, además ayer oí unas palabras de desasosiego, de huida, no paraba de repetir que se iba, que lo dejaba todo.

Cuando Tony se acostó a su lado empezó a roncar como cada noche, ¡Ay! Que horror, y lo más gracioso es que cuando ella le da un codazo para que se callé, él despierta y le dice que no le deja dormir de los ronquidos que da, porque no puedo hablar que si no…

Yo también me pongo enferma, paso esos días en que la calor me asfixia, noventa kilos de peso que se me clavan en todo mi ser, moviéndose continuamente, sudando y dejándome medio mojada, con ese olor que desprenden cuando llevan dos días sin pasar por la ducha, ¡que se creen que soy de piedra..! Pues no, estoy hecha con materiales nobles, y estos están vivos como ellos, nunca lo sabrán pero estamos vivos, y eso nos hace diferentes.


Me voy a descansar que dentro de unas horas me vendrá el peso y la fatiga hasta que amanezca.

Un saludo,

Cama

Acerca de Marian

Escribo relatos cortos, poemas, reflexiones y otras cosas de interés general, me encanta estar informada de todo lo que pasa en el mundo. S
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3 respuestas a La cama -Relato dedicatoria-

  1. kanguro19 dijo:

    Es muy bueno tu escrito la verdad que es muy… nose… como si de verdad fueras una cama que se “queja”. La cama tiene razon es psicologa, amante, brazos que nos abrazan, manos que nos acarician y labios que nos besan. Pero hasta hoy nunca me puse a pensar que a ella podia no gustarle ser lo que es. Hoy duermo en el sillon.
    Un saludo muy bueno el blog

  2. Hoy evidentemente no es mi día!
    Creí que estabas hablando de ti, disculpame, has hecho una excelente descripción en el escrito.
    Besos
    Marcial

  3. 🙂, eres ocurrente, me hiciste reir! Visitaré la página.
    Cariños
    Marcial

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