«Érase una vez el vino»: Concurso de relato corto de turismodevino.com

Este relato está escrito para el 1º Certamen de relato corto de turismodevino.com

La cata del loco.

Un loco se ha escapado de un manicomio. En su deambular sin rumbo entra en un local. Se celebra allí un concurso de catadores de vino, los más importantes del país. El hombre entró directo a la barra, al llegar le pregunto al camarero dónde se tenían que apuntar para el concurso. Este muy amable le dijo que fuera a la mesa que se encontraba a su izquierda, una señorita joven le daría el impreso. Le aviso que solo quedaban quince minutos para el comienzo.

–          Señorita, vengo a apuntarme a la cata.

–          Bien, tiene que rellenar el impreso y devolvérmelo.- le dijo con una calida voz la mujer.

David, se fue hacía la barra y  pidió al camarero un whisky con hielo, este se le quedó mirando impresionado, por pedir ese tipo de bebida minutos antes de empezar el Certamen, David le dijo:

–          ¿Es que te he pedido algo raro?-  con su fuerte voz, hizo que todos los presentes volvieran la vista hacía él.

–          Perdóneme, pero como tiene que concursar en la cata, el whisky es una bebida fuerte para el paladar…..-David en ese momento no le contestó.-

Relleno el papel y lo llevó a la mesa de inscripciones. Al empezar las catas, empezó a beber el vino como sui fuera agua, en cada cata, repetía varias veces la toma de los vinos. Algunos de los presentes murmuraron, porque no era normal  la actitud de aquel hombre.

–          Está loco!!

–          ¿Como lo han dejado entrar aquí?

–          ¿Estará borracho?

Así casi todos los presentes iban criticando su actitud. Sin embargo David, parecía que pasaba de todos, simplemente iba de mesa en mesa, cogía los vasos de vino, se los tragaba y luego se quedaba durante unos segundos mirando al techo.

Aquello empezó a poner nerviosos a los presentes, algunos fueron al juez de mesa a pedir la retirada de aquel hombre, no tenía ningún sentido aquella actitud, parecía un loco, alguien que se había colado para beber gratis.

El juez les dijo a los presentes que en diez minutos, empezaba el concurso. La cata era visual, ósea se escondían las marcas, había otras formas de catas, pero está bodega quería que fuera la cata “a ciegas”.

La cata consistía en tres fases, análisis visual: el color, la transparencia, brillo, intensidad, matices del pigmento y formación de burbujas. Análisis de los aromas frutales, florales, herbáceos, tostados y especiados, valorando su limpieza, complejidad e intensidad. Análisis de las sensaciones de la boca, acidez, impresiones dulces, astringencia dada por los taninos, materia y cuerpo, equilibrio, persistencia de los aromas, etc.

David no hizo nada de lo que normalmente se hace, no analizo nada, solo bebió, trago y se quedo pensativo. Pero describió con todo detalle aquellos seis vinos.

Acabada  la prueba se reunió el jurado, eran siete catadores,  los mejores de mundo,  pero faltaba uno, los mejores eran ocho, David era uno de ellos, dos años antes había ingresado en un centro psiquiátrico, a petición de su mujer  por agresión y demencia, gracias a su posición social le dieron la razón y David pasó dos años ingresado. Cuando salió juro que se vengaría de toda persona que se le pusiera por delante, juro hacer el ridículo en todos los eventos sociales dónde lo conocieran o conocieran a su mujer. Durante ese tiempo su mujer, debido a las noticias de los periódicos, chismorreos entre la alta sociedad y los espectáculos que provocaba David desapareció de la ciudad.

David, pidió disculpas a todas aquellas personas que había incomodado y escribió un libro en el cual explicaba todos los motivos de su comportamiento, denunció a su mujer  por calumnias y pidió una indemnización millonaria por los dos años que paso en el centro psiquiátrico.

La India, el significado de la bondad.

La India ese enigmatico país dondé la pobreza no es significa de infelicidad.

Daman

Es impresionante las imagenes que podemos captar en un momento dado, está fue tomada en Daman, al Nord- Oeste de la India, el día 19 de noviembre de 2008.

Viendo está imagen solo se me ocurre escribir sobre la grandeza de la vida, de la naturaleza, de ese maravilloso regalo que nos han hecho de poder disfrutar de estas maravillas. Me gustaría poder estar ahí, creo que  esta imagen representa para mi, ese lugar idílico dónde en muchos momentos de nuestra estresada vida, nuestro continuo traqueteo de los días, nos gustaría desaparecer y sentarnos a observar estas imagenes irrepetibles.

Está foto está tomada por mi hermano, una persona que ha viajado por muchos lugares del mundo, captando la esencia de cada país, no el turístico, sino la imagen real de una sociedad, de un país, el día a día, las personas como nosotros, ese momento único, esa imagen irrepetible de alguien que no volverás a ver jamás, pero que en ese momento te ha llamado la atención.

Rajastan-Bikaner

Me conmueve ver las imagenes porque en ellas se expresa un momento, un instante, unas emociones, unas situaciones, unas costumbres.. Nunca he estado en la India, pero me fascina escuchar las historias de personas que han estado en ese exótico país, porque aunque la pobreza es la gran lacra, las personas que viven en ella tienen una filosofía totalmente diferente a la nuestra. Los pobres, nunca se quejan, los des heredados, los parias, todos ellos no se quejan, no sufren como sufrimos aquí en Europa porque ellos tienen asimilada su condición, saben lo que son, saben que tienen que vivir así. Lo tienen asumido, lo ven como una cosa normal, no como una desgracia. Ahí se entiende que son diferentes a nosotros, tienen un corazón, un alma diferente.

Aquí nos quejamos de todo, de que no llegamos a final de mes, que no nos pagan bien, que no tenemos una casa de campo, que no podemos ir de vacaciones……Porque no miramos hacía otro lado, porque no nos detenemos un momento y observamos hacía estos países como la India, dónde no saben nada de riquezas, de vacaciones, de segunda viviendas, de comer en un restaurante…y ello nunca se quejan, rezan y hasta dan las gracias por ser lo que son, por estar vivos.

!!Que paradojas de la vida, verdad!!!!

Hoy dedico este post a todos esos grandes hombres, mujeres, que viven sin practicamente ni dignidad, y sin embargo, llegan a   ser felices.

Marian

Recuerdos de niñez por Lois Tarranco

Relato del recuerdo de mi niñez.


Durante el trayecto miraba fijamente por la ventanilla, me encantaba observar la diferencia de paisaje desde la salida de Barcelona hasta el pueblo. Cuando salía de Barcelona la contaminación era bárbara, veías una capa gris apoderándose de un cielo, unos días claro y otros nublado, hasta sentías un olor especial, de fabricas, vertederos y combustible de los cientos de miles de coches que cada día recorrían aquellas carreteras para ir al trabajo.

Cuando llegamos a Lérida, el frió era aterrador, estábamos a unos dos grados y las manos se nos enrojecían y dolían del frió que hacía. Entramos en un café mientras esperábamos la hora y media que había de tiempo entre un autocar y el próximo que teníamos que coger. Era otra ciudad, mucho más pequeña pero otra ciudad. Yo detestaba cada día más la ciudad, me acordaba de pequeña que estaba muchas temporadas con mi tía Pilar, la hermana de mi padre en un pueblo de Tarragona en Villalba de los Arcos, allí disfrutaba como una enana, jugaba en la calle, corría por la plaza y disfrutaba de todas esas cosas que en un ciudad son imposibles, ni tan siquiera teníamos un pequeño parque para bajar a jugar. Siempre estábamos metidos o en el colegio o en casa,  entonces mi madre se tenía que volver loca, éramos siete hermanos y solo nos llevábamos un año entre nosotros.

En los Monegros, que  según la leyenda su nombre viene de Monte Negro por la gran extensión de pino y sabinas que había en aquella época, un animal podía cruzar la Península Ibérica sin tocar suelo. Ahora es todo lo contrario, prácticamente han desaparecido las sabinas y los pinos se cuentan en grupitos reducidos que parecen pequeñas manchas en el centro de un desierto que cada vez más está dejando un paisaje desolador.

Tan solo pasábamos por cuatro pueblos desde Lérida hasta La Almolda, pero eran los auténticos pueblos, pequeños, con casas rusticas de gruesas paredes, calles estrechas y balcones con flores y alguna que otra abuelita mirando por entre el visillo de la ventana para ver quien era el que pasaba. Los días, daba la impresión que se paraba el reloj corría más despacio, lentamente, sin prisa. Allí en el pueblo los días se alargaban más de lo que uno se puede imaginar, y no por la luz del sol, o por que fuera verano o invierno, simplemente era como viajar a un lugar de sueños, un lugar donde la vida se valora, se vive.

Al llegar al pueblo teníamos que subir la calle San Antonio para llegar a casa de mi tía Águeda. Mi tía era soltera, me contaron una vez que se había enamorado de un hombre, pero lo mataron en la guerra, y jamás se volvió a enamorar. Mi tía se alegraba mucho de vernos, nos quería mucho y también nos renegaba,  imaginar  a siete niños en una casa que durante gran parte del año solo estaba habitada por dos personas, y de repente aparecen siete chiquillos, pequeños, traviesos y con ganas de todo. Mi tía encendía la estufa de leña y a parte tenía un brasero que ponía debajo de las faldas de la mesa de la cocina, a mi me daba bastante miedo, creía que algún día íbamos a meter nuestros pies y nos íbamos a quemar, pero eso jamás pasó.

La casa era como un palacio, tenía tres pisos, entrabas a un gran patio, con el suelo de piedra pulida que mi tía cada día de rodillas pasaba un paño para que luciera el brillo, en la planta baja había la cocina con su masedería como le llaman, era una habitación pequeña en la que se guardaba la comida, el vino, el aceite y  utensilios para cocinar. Yo me iba a un cuartito pequeño que tenían dentro de un lugar que en su época fue tienda, vendían toda clase de legumbres, azúcar, y  otras cosas, allí me quedaba mirando por la ventana que se iba apoderando de la escarcha, hacía mucho frió, el ambiente era como de nieve, una pequeña niebla paseaba por las calles, anunciándote que había llegado el invierno, un invierno largo y frió, algunos años caían esos pequeños copos de nieve que tanta ilusión nos hacía ver y tocar.

Lois Tarranco

Dos micro-relatos dedicados al tiempo…..

micro-relatos dedicados al tiempo, la esperanza, el deseo y la soledad.

Silueta-J

Regreso a Barcelona .

Me había sentado junto a la ventanilla, para no perderme el placer de visualizar aquellos maravillosos parajes. Recordé cuando tan solo tenía 5 años los viajes con mi abuela, asientos de madera, el traqueteo de los vagones, el ruido ensordecedor de aquella chimenea de humo negro y el revisor que siempre me miraba con unos ojos de dulzura. Regresamos a Barcelona desde la Pobla de Masaluca-Faió, yo estaba triste, me acordaba de esos maravillosos días en el pueblo, corriendo, jugando entre las calles y las casas blancas envueltas en rosales rojos, amarillos y blancos de inolvidable perfume a felicidad.

La guerra no pudo con el tren

Llegaron los soldados por la carretera, cerca del emblase. Llegaban deprisa y con las armas en alto. Yo miré a mi padre, mis ojos lanzarón una especie de luz, se emmuecieron y mi padre se puso a llorar. Estaban sentado junto a su diminuta maleta, cerca del fuego, del hogar que había construido con sus manos, ahora tenía que irse, salió de la casa por la puerta de atrás y mirando con los ojos llenos de lagrimas subió al tren, el mismo que cada día pasaba cerca de la casa y del que jamás pensó que sería su salvación

Entre dos continentes -Dedicado a mi padre-

Relato verídico de un viaje de mi padre al Sur de Chile. Allí encontró otro Rosique

Papá

Este relato verídico fue publicado en un periódico Chileno el día 27 de junio de 2006, el Trabajo. Hoy día del padre se lo dedicó con la misma ilusión que se lo dedique ese día. Felicidades papá. Besos Marian


Entre dos continentes

Está historia  podría haber empezado hace bastantes años, quizá décadas o no haber ocurrido nunca. Los protagonistas son personas que en un momento de su vida -como han hecho millones de personas en busca de una vida mejor- se fueron lejos de su tierra, de su familia, de su pueblo. Nuestra historia empieza en Los Martínez del Puerto, el pueblo o pedania donde nació mi abuelo.

En noviembre de 2005 mi padre viajó por segunda vez a Chile. Allí tenía un primo hermano, en Puerto Montt. Después de muchísimos años de separarse sus familias, que cruzaron ese azul y ancho mar hacía una tierra llena de vida y esperanza, se habían encontrado.

En esos tres meses que mi padre, Antonio Rosique Llop,  estuvo en Chile, recorrió prácticamente todo el país. Su familia chilena es tierna, amable y se desvive por los demás. Su primo, Claudio Fischer, que ahora ya es muy mayor, pero tiene una vitalidad excelente, quiso que mi padre viajara y conociera la tierra que les había acogido, les había regalado una vida mejor, y que a base de esfuerzos y mucho trabajo se merecían.

Así que uno de esos días  mi padre y su primo se fueron de Puerto Varas al Sur de Chile,  cerca de  Cochrane, a un lago a pescar. Ellos se hospedaron en una residencia militar que se utiliza como hotel, cuyo gerente le  comentó a mi padre sobre el señor San Nicolás, que se apellidaba Rosique y se hospedaba en el mismo hotel con su mujer y otro matrimonio. Mi padre se quedó perplejo y al conocerlo se abrazaron efusivamente, entonces empezaron a hablar y se contaron que San Nicolás era de Murcia (España), entonces mi padre le dijo que su padre también era de Murcia, de Los Martínez del Puerto, pero lo gracioso de todo es que habían estado juntos 3 ó 4 días en aquel lugar, comiendo en el mismo comedor, alojados en ese maravilloso paraje, hablando y pescando juntos  sin saber de la coincidencia de sus apellidos, y sin saber tampoco si por alguna rama genealógica eran familias. Eso lo descubriremos ahora la hija de San Nicolás, Paola, y yo, que ya nos hemos puesto en marcha para averiguar si es una simple coincidencia o realmente hay algún lazo de sangre entre estas dos personas que viven a miles de kilómetros y se encontraron en un mismo lugar. Mi padre y su primo se tenían que ir ese mismo día a Coyhaique y desde allí a Puerto Montt.

Ellos se dieron los teléfonos, pero al regresar mi padre a España, una de las maletas, precisamente la que llevaba todos los recuerdos de esos tres maravillosos meses en Chile, se perdió. A partir de ese momento no hubiera podido volver a tener contacto con Aurelio San Nicolás, pero por las coincidencias de la vida, un fin de semana que fui a verlo a su pueblo, le comenté que por Internet había conocido a un chico de San Felipe. Mi padre se emocionó y me dijo que ese amigo que había conocido y que se llamaba como él, era de San Felipe, así que me puse en contacto con José Luis, para pedirle ayuda, y al mismo tiempo pensé que en Internet hoy en día se puede encontrar todo lo que buscas, así que miré los diarios y periódicos que había en San Felipe, y encontré dos. Uno de ellos “El Trabajo”, dirigido por Marco Juri, tenía la dirección de correo, así que le envié un correo electrónico para explicarle la historia y ver si se podía de alguna forma localizar a esa persona. El señor Marco Juri, muy atento, me contestó que el día 16 de marzo publicarían mi mensaje en el diario, que esta era la forma más rápida y simple de conseguir que alguien que conociera a esa persona, o ella misma se pusiera en contacto conmigo.

Pues efectivamente al día siguiente recibí un correo de Paola San Nicolás, la hija de este señor, diciéndome que su padre le había explicado la relación con el mío, me enviaron los teléfonos y móviles y mi padre se puso contentísimo de tener la oportunidad de volver a ponerse en contacto con Aurelio.

Gracias, no sé si al destino, a Dios o a todas las personas que han colaborado en esta preciosa historia, hemos conseguido que dos personas que se apellidan igual, que viven a miles de kilómetros de distancia y que sin embargo coinciden casualmente en un mismo punto del tiempo y del espacio en este inmenso planeta, puedan continuar comunicados pese al también casual extravío de una maleta.

telodigosindecirlo

realidad interpretada

Jerónimo Alayón

Lingüista, filólogo, catedrático y escritor.

Solo tu lo sabes

Relatos eróticos para mujeres y hombres.

Prefiero quedarme en casa

Un blog sobre lo que me gusta escribir

El sitio tranquilo

No sé vender mi producto

VIVA

latest.ink

Terminando de empezar

las vueltas que da la vida.....

Escuela de felicidad

El blog de Rafael Santandreu (santandreu@yahoo.com)

asesoriacolaborativa.wordpress.com/

Asesoría colaborativa social para entidades sin ánimo de lucro y para quien me quiera leer. Recursos y encuentros formativos

Lord RPG

Blog del rolero bloguero

La vida entre poemas

Mis poemas y vivencias

saludabletuvida.wordpress.com/

Este sitio web te mostrará la importancia de cuidar de tu salud para vivir una vida mejor.

os monegros

Proyecto cultural en la comarca aragonesa de Los Monegros. Un hogar y un paisaje.

Risto Mejide

🕶Web Oficial🕶

El faro del fin del mundo

¿No da acaso lo mismo un puerto que otro puerto?

A %d blogueros les gusta esto: